Unción de los Enfermos  sacrment of the sick

Poco de nosotros nos escapamos de enfermedades serias durante el curso de nuestras vidas.  Si nosotros sufrimos de enfermedades físcas o mentales o los efectos debilitantes de la vejez, todos tenemos que enfrentarnos con las cosas que nos hacen ir más despacio, nos desaniman o nos hacen pensar que sufrimiento es parte de la vida.

La Iglesia ofrece el segundo Sacramento de alivio, Unción de los Enfermos, como una manera de darnos alivio espiritual y fuerza para los que han llegado al “uso de razonamiento” y que corren peligro dado a una enfermedad o la vejez.  Este sacramento no es reservado solamente para los moribundos y no es un sacramento que solamente se puede recibir una vez.  Unción de los Enfermos es designado para auxiliar a los que están perdiendo su fuerza espiritual y física.

La Iglesia ve a Jesucristo en su papel de “médico” y sanador de cuerpos y almas al discutir este sacramento.  Jesucristo tuvó una conexión especial con los enfermos y sufrimiento, ofreciéndoles esperanza y un toque curativo.  Cuando él dice, “Yo estuvé enfermo y me cuidáste” (Mateo 25:36), él se identifica a si mismo con los enfermos y recuerda a los Cristianos de su llamada en recoger a los que están sufriendo de enfermedades. (1503)

Esta conexión profunda entre Jesucristo  el sanador y los necesitados de alivio sirve como una fundación para el Sacramento de Unción de los Enfermos.  Aunque algunas veces este sacramento puede resultar en alivio físico, no se trata solamente de eso.  Jesucristo no curó todas las enfermedades o quitó todo sufrimiento.  Sin embargo, él enseñó a sus discípulos que, a traer el Reino de Dios, una enfermedad no es nuestro dueño.  “Por su pasión y muerte en la cruz, Jesucristo nos ha dado un nuevo significado de sufrimiento; de aquí en adelante nos formó hacia él y nos unió con su Pasión de redención.” (1505)

Si usted u otra persona están interesados en recibir el Sacramento de Unción, hagan favor de comunicarse con la oficina parroquial al (760) 744 – 1540 para arreglar una visita de uno de nuestros sacerdotes.