Educación Religiosa de Adultos

RICA

Iglesia Católica de San Marcos

Que es el RICA?

Es el proceso mediante el cual se prepara a los adultos, mayores de 18 años, para recibir los Sacramentos de iniciación, Bautismo, Confirmación, y primera Comunión, o para personas convertidas al catolicismo.

Las siglas significan Rito de Iniciación Cristiana de Adultos, de las siglas en ingles RCIA (Rite of Christian Iniciation for Adults) en San Marcos lo conocemos como Educación religiosa de Adultos, ya que también es ofrecido para personas que solo quieren profundizar en su conocimiento de la fe Católica.

Breve Historia del RICA o Catecumenado

Para nosotros podría parecer que esto es algo nuevo, sin embargo ya desde principios del siglo II los primeros cristianos implementaron el Catecumenado con la intención de que los recién convertidos conocieran bien el Cristianismo. En aquel tiempo ser cristiano significaba persecuciones y hasta martirio, el catecumenado servía también para fortalecer la fe en el Dios vivo en caso de ser martirizado. Con la conversión del Emperador Constantino (315 d. C.) el cristianismo se practica libremente, numerosos grupos entran a formar parte de la Iglesia y se dificulta tener el control de la calidad de los candidatos al Bautismo por lo que en los próximos siglos el catecumenado empieza a desintegrarse, la razón, la cantidad enorme de personas que querían integrarse y el inicio de la práctica del bautizo de infantes.

En el siglo XX, se reactiva la estructura del catecumenado en África y Francia ya que los Padres se dieron cuenta de la necesidad de construir la Iglesia desde la raíz de sus fundamentos, por esto los Obispos del Concilio Vaticano II, convocado por el Papa Juan XXIII en 1963, aprobaron la restauración del catecumenado para la Iglesia.

En 1966 se presentó el rito provisional y en 1969 se presentó lo que fue le segundo borrador del documento, a fin de que este sirviera de experimento; en 1974 se presentó la traducción al inglés y en 1982 la conferencia episcopal de los Estados Unidos aprobó la implementación del catecumenado. En 1990 la misma conferencia aprueba el RICA en Español y pide que su uso comience en Septiembre de 1991, para Diciembre de ese mismo año el RICA ya era obligatorio en todo el país.

 

Palabras comúnmente usadas en el RICA

  • Catecúmenos: son las personas no bautizadas o de diferente religión que están en el proceso de RICA.
  • Elegidos: nombre que reciben los catecúmenos después de celebrar el Rito de Elección
  • Candidatos: son las personas candidatos al Sacramento de la Confirmación o Primera Comunión únicamente.
  • Esponsor: son personas voluntarias que acompañan a uno o varios candidatos durante todo el proceso.

Visión General del RICA

Etapa de evangelización y pre catecumenado

Este es un tiempo sin duración fija, para entrevistar, interrogar y para introducir los valores evangélicos. Es importante que durante este tiempo los candidatos y catecúmenos se sientan bienvenidos. La palabra Evangelio significa buena nueva es aquí donde el trabajo de los catequistas y esponsores es importante para que los candidatos y catecúmenos experimenten solo buenas noticias, el amor , la misericordia de Dios y la acogida de la Iglesia y no crean que ser católico consiste en el cumplimiento de muchas reglas. Aquí se presentan las bases esenciales de nuestra fe, como ayuda en la preparación sacramental y crecimiento espiritual de las personas interesadas.

Primer paso: Rito de Aceptación y Bienvenida

Es el rito litúrgico, normalmente celebrado en dos fechas al año, para marcar el principio del catecumenado propio, es aquí cuando los candidatos expresan su intención de responder al llamado de Dios siguiendo el camino de Cristo, y la Iglesia acepta esa intención.

Etapa del catecumenado

Es un tiempo de duración variable según el progreso individual, para alimentar y dar crecimiento a la fe de los candidatos y su conversión hacia Dios, incluye temas para profundizar el conocimiento sobre nuestra vida de fe, entendimiento histórico y misión cristiana.

Segundo paso: Rito de elección o inscripción de nombres

Este es el rito litúrgico celebrado el primer domingo de cuaresma (y en Agosto para el ciclo (B) aquí en San Marcos) por el cual a Iglesia ratifica que los catecúmenos están listos para los sacramentos de iniciación; y los catecúmenos, ahora los elegidos, expresan su deseo de recibir estos sacramentos.

Etapa de purificación e iluminación

Este es el tiempo que precede inmediatamente a la iniciación de los elegidos, normalmente en el tiempo de Cuaresma, para quienes reciben sus sacramentos en la Vigilia Pascual, (en Agosto y principios de Sep. Para el ciclo (B)), es en tiempo de reflexión centrado intensamente en la conversión y marcado por la celebración de los escrutinios y la entrega de la Oración Dominical, (el Padrenuestro), y la profesión de fe, (el Credo).

Tercer paso: celebración de los sacramentos de iniciación

Este es el rito litúrgico, normalmente integrado en la Vigilia Pascual, (en Septiembre para el ciclo (B), por el cual los elegidos son iniciados por medio del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía.

Etapa de catequesis postbautismal o Mistagogia

Este es un tiempo de unas cinco o seis semanas posteriores a la recepción de los sacramentos donde los recién iniciados tienen la experiencia de ser plenamente parte de la comunidad cristiana por medio de temas apropiados y especialmente por la participación en la celebración eucarística.

Ampliando  información

 Aceptación y bienvenida

En este rito los candidatos y catecúmenos se presentan por primera vez ante la comunidad y manifiestan su deseo de ser admitidos en ella es por esto importante que los candidatos se sientan verdaderamente bienvenidos ya que la mayoría no están integrados en la Iglesia o nunca se han sentido parte de aunque sean católicos de toda la vida. La recepción y apertura de la comunidad (catequistas padrinos y esponsores) es esencial para lograr el objetivo del rito. La entrega de una Biblia simboliza que compartimos con ellos el tesoro de nuestra historia de salvación, tesoro que hay que enseñar a valorar y utilizar para su crecimiento espiritual.

La Elección

 El dialogo y la confianza entre el catecúmeno y el equipo de iniciación, (sacerdote, diacono y catequistas), es vital a la hora de la elección para los sacramentos de iniciación. Si por algún motivo existe algún tipo de reserva respecto a si el catecúmeno debe recibir o no los sacramentos de iniciación, sería bueno motivar la conversación para que ambos tomen la mejor decisión. Lo ideal es no decirle al catecúmeno que el o ella debe esperar más tiempo, sino dejar que el o ella llegue a esa conclusión. Facilitar dicha conversación entre el equipo, el padrino y el catequista evitara la impresión de que el equipo ha rechazado al catecúmeno y que el o ella no es digno de recibir los sacramentos. En la cultura hispana nuestro pueblo está acostumbrado a pedir los sacramentos y recibirlos. Por lo tanto es importante inculcar desde el principio del proceso el punto clave; la conversión y transformación que invitan a responder al llamado y a ser parte del rito de elección. La asistencia a las clases tampoco garantiza la recepción de los sacramentos deseados el candidato toma la decisión una vez que se siente preparado, se podría decir que es una decisión personal evaluada por el equipo de iniciación.

Los Escrutinios

Literalmente escrutinio quiere decir escudriñar, examinar cuidadosamente.

La etapa de iluminación y purificación es el momento en el cual el catecúmeno se enfrenta, de una manera distinta, al misterio del pecado en su vida. Durante el catecumenado la persona conoce íntima y profundamente a la persona de Jesús y su Iglesia se da cuenta que la vida que está tratando de llevar no siempre concuerda con la que está viviendo. Una vez que llega a este punto, enfrenta al pecado, y con la ayuda del Espíritu Santo, trata de realizar una conversión autentica.

El objetivo de los Escrutinios “es el descubrir y posteriormente sanar de todo aquello que es débil, defectuoso o pecaminoso en los corazones de los elegidos; resaltar y luego fortalecer todo lo que es recto, fuerte y bueno”  RICA, 141

Es importante mantener el equilibrio entre la realidad del pecado y la Gracia de Dios, si se le da demasiado énfasis al pecado puede ser nocivo para el candidato, si no se le da importancia puede tomarlo muy a la ligera. El pecado tiene consecuencias graves para el espíritu, pero la gracia, el perdón de Dios son mucho más grandes.

1er Escrutinio: pecado personal y conversión

2do Escrutinio: pecado social y conversión

3er Escrutinio: muerte al viejo yo y conversión que lleva a la Vida Nueva

El catequista

El trabajo del catequista es de valor incalculable para el proceso del catecumenado, se puede decir que es maestro, testigo, guía en el misterio.

Maestro. En mi experiencia el maestro es quien se pone al frente en un salón de clases, escribe en el pizarrón, como si tuviera toda la verdad, y a partir de ahí uno copea a su cuaderno para después estudiar para el examen y mostrar así que se ha aprendido la lección. En el catecumenado sucede algo diferente, el catequista se asemeja a un constructor que construye sobre cimientos ya establecidos. Él sabe identificar lo que los candidatos ya saben y a partir de ahí edifica, y cuando el caso lo amerita, corrige sin menospreciar lo que ya existía. Otro aspecto que el catequista sabe apreciar es que la experiencia enseña mejor que las palabras. Cristo enseño a sus discípulos a través de muchos sermones, sin embargo los discípulos no siempre captaban el mensaje. Por otra parte sus sanaciones, la compasión, el servicio, fueron sus mejores lecciones. La mejor catequesis es el ejemplo de Jesús. Es bueno en las clases poner ejemplos, formular preguntas, para luego guiar a los candidatos a un entendimiento más profundo.

Es necesario que entendamos la diferencia entre catequesis y evangelización para poder aplicarlos correctamente.

Evangelización = kerigma (anuncio de la buena nueva) normalmente dirigido al corazón.

Se usa en la etapa del pre catecumenado y en los primeros temas del catecumenado.

Catequesis: enseñanza sistemática dirigida al entendimiento.

Existe polémica entre que debería ser primero el kerigma o la catequesis, para mi tiene sentido experimentar primero a Dios, su amor, su compasión, su perdón aceptarlo en el corazón y después aprender mis derechos y obligaciones, aunque sería mejor lograr el equilibrio entre ambos para así crecer entre la experiencia, en el sentido de sentir, y el conocimiento, en el sentido de saber. Los retiros son buenas oportunidades para confirmar en el corazón lo que hemos aprendido en las clases.

Testigo: Cuando topamos personas cuya fe es fuerte y abierta a la voluntad de Dios es como si uno se contagiara a tal grado que sin darte cuenta empiezas a hablar y actuar como tal persona. El mejor recurso para el catequista es su propio testimonio de relación con Dios y con los demás. Lo ideal es no enseñar algo que no hayas experimentado o de lo que no estés completamente convencido.

Guía en el misterio: Cuando hablamos de que esto o aquello es un misterio no es una forma de decir “esta conversación término” si no de abrirse a una forma completamente diferente de comunicación ya que el misterio no es algo que está escondido, sino algo que  Dios ya manifestó, de riqueza infinita e inagotable. La fe en sí es un misterio por el cual aceptamos lo que no se puede entender con la razón. El catequista es el guía que nos lleva a asumir los misterios de Dios a través de la fe.

El Sponsor

La función del sponsor es la de acompañar al candidato a lo largo del proceso del RICA.

Según los liniamientos del RICA su función termina cuando el candidato selecciona un padrino, normalmente para el rito de aceptación, sin embargo los padrinos no siempre se comprometen a acompañar a su ahijado a todas las funciones, ritos y escrutinios, o no conocen realmente el progreso de ellos, el sponsor acompaña al candidato en la ausencia del padrino. El sponsor hace también las veces de la comunidad, en el sentido de hacer sentir al candidato realmente parte de la comunidad, sale de la comunidad y es formado por ella, conoce la comunidad y vive en la comunidad. El sponsor no es catequista; por lo tanto no es su papel enseñarle al candidato los distintos rostros del catolicismo, o persuadirlo de que tal o cual espiritualidad es la mejor. Durante las sesiones se dará un tiempo unos diez o quince minutos para acompañamiento, tipo pastoreo. Durante este espacio se alentara la participación de los candidatos mediante preguntas y respuestas a fin de evaluar el progreso individual, si surgieran preguntas o dudas se comparte con el catequista a fin de esclarecer los puntos confusos.